viejo perro olisqueándolo todo el tiempo, a mí me han dicho que esos judichuelas tienen como una especie de hedor raro que les sale para los perros sobre, no sé qué de efecto disuasivo y un tonto y un etcéteras.
―Hay una cosa sobre la que no ejerce ningún efecto disuasorio, dice Alf.
―¿Qué es eso? ―dice Joe.
―Al pobre desgraciado es al que van a ahorcar, dice Alf.
―¿De veras? ―dice Joe.
―Es la pura verdad, dice Alf. Eso se lo oí al jefe de funcionarios que estaba en Kilmainham cuando ahorcaron al invencible Joe Brady. Me contó que cuando lo bajaron de la soga, se les ponía de corbata delante de las narices como una estaca.
—La pasión dominante fuerte en la muerte, dice Joe, como alguien dijo.
—Eso se puede explicar por la ciencia, dice Bloom. Es solo un fenómeno natural, ¿no ves?, porque debido a…
Y entonces empieza con sus monsergas sobre el fenómeno y la ciencia y este fenómeno y el otro fenómeno.
El distinguido científico Herr Profesor Luitpold Blumenduft presentó pruebas médicas en el sentido de que la fractura instantánea de las vértebras cervicales y la consiguiente escisión de la médula espinal habrían de, según las más acreditadas tradiciones de la ciencia médica, calcularse para producir inevitablemente en el sujeto humano un violento estímulo ganglionar de los centros nerviosos, provocando que los poros de los cuerpos cavernosos se dilaten rápidamente de tal manera que faciliten instantáneamente el flujo de sangre a esa parte de la anatomía humana conocida como el pene u órgano masculino, dando lugar al fenómeno que