serpientes, yunques, tarros de vaselina, campanas, muletas, fórceps, cuernos de ciervo, botas impermeables, halcones, piedras de molino, ojos en un plato, velas de cera, hisopos, unicornios.
Y mientras avanzaban por el Pilar de Nelson, Henry Street, Mary Street, Capel Street, Little Britain Street, entonando el introito de Epiphania Domini que comienza Surge, illuminare y luego dulcísimamente el gradual Omnes que dice de Saba venient, hacían diversos prodigios tales como expulsar demonios, resucitar muertos, multiplicar peces, sanar cojos y ciegos, descubrir varios objetos que se habían extraviado, interpretar y cumplir las Escrituras, bendecir y profetizar.
Y por último, bajo un palio de tela de oro, vino el reverendísimo padre O’Flynn asistido por Malaquías y Patricio. Y cuando los buenos padres hubieron llegado al lugar señalado, la casa de Bernard Kiernan y Cía., limitada, 8, 9 y 10 de la calle Little Britain, almacenistas mayoristas de comestibles, expedidores de vinos y aguardientes, con licencia para la venta de cerveza, vino y licores para su consumo en el local, el oficiante bendijo la casa y sahumó con incienso los ventanales ajimezados y los nervios y las bóvedas y las aristas y los capiteles y los frontones y las cornisas y los arcos entallados y los chapiteles y las cúpulas y roció los dinteles de la misma con agua bendita y rogó que Dios bendijera aquella casa como había bendecido la casa de Abrahán y de Isaac y de Jacob e hiciera que los ángeles de Su luz habitasen en ella. Y al entrar bendijo los manjares y las bebidas y la concurrencia de todos los bienaventurados respondió