CodalSearch this book — or all of Codal…⌘K
Página 239 de 864
Table of Contents

Capítulo 6

señor Bloom para tomar una pala ociosa.

―¡Oh, discúlpeme!

Se hizo a un lado con agilidad.

Arcilla, marrón, húmeda, empezó a verse en el hoyo. Subió. Casi terminado. Un montón de terrones húmedos subió más, subió, y los sepultureros descansaron las palas. Todo destapado otra vez por unos instantes. El muchacho apoyó su corona contra una esquina: el cuñado la suya en un terrón. Los sepultureros se pusieron las gorras y llevaron sus palas llenas de tierra hacia la carretilla. Luego golpearon las hojas ligeramente contra el césped: limpias. Uno se agachó para arrancarle al mango un largo mechón de hierba. Uno, dejando a sus compañeros, se alejó despacio con el arma

239