Declaración; y, por lo tanto, no puedo ser pastor en el estado actual de las cosas”, dijo Angel. > “Mi instinto en materia de religión se orienta hacia la reconstrucción; para citar tu Epístola a los Hebreos favorita, «la remoción de las cosas movibles, como cosas hechas, para que queden las
Su padre se afligió tan profundamente que a Angel le sentaba muy mal verle.
—¿De qué sirve que tu madre y yo hagamos economías y nos privemos de todo para darte una educación universitaria, si no ha de ser para honor y gloria de Dios? —repitió su padre.
—Pues para que sea usada para la honra y gloria del hombre, padre.
Tal vez si Angel hubiera perseverado, habría ido a Cambridge como sus hermanos. Pero la idea que tenía el vicario de aquel centro de estudios como un mero trampolín hacia las órdenes eclesiásticas era toda una tradición familiar; y la idea estaba tan arraigada en su mente que para el sensible hijo la perseverancia empezó a parecerse a la intención de malversar un fideicomiso y agraviar a las piadosas cabezas de familia, quienes se habían visto —y se veían, como su padre había insinuado— obligados a practicar una gran economía para llevar a cabo este plan uniforme de educación para los tres jóvenes.
—Prescindiré de Cambridge —dijo Angel por fin—. Siento que no tengo derecho a ir allí dadas las circunstancias.
Los efectos de este decisivo debate no tardaron en manifestarse. Pasó años y años en estudios, empresas y meditaciones inconexas; comenzó a mostrar una considerable indiferencia hacia las formas y observancias sociales. Cada vez despreciaba más las distinciones materiales de rango y riqueza.