times. * She tied it with a broader pink ribbon than usual. * Then she put upon her the white frock that Tess had worn at the club-walking, the airy fullness of which, supplementing her enlarged coiffure, imparted to her developing figure an amplitude which belied her age, and might cause her to be estimated as a woman when she was not much more
“¡Declaro que tengo un agujero en el talón de la media!”, dijo Tess.
«¡Qué importan los agujeros en las medias, que no hablan! Cuando yo era doncella, con tal de que llevara un lindo sombrero, al diablo le hubiera importado un bledo si iba sin zapatos».
El orgullo que sentía su madre por el aspecto de la muchacha la llevó a dar un paso atrás, como un pintor de su caballete, y a contemplar su obra en conjunto.
«¡Debes verte!», exclamó. «Estás mucho mejor que el otro día».
Como el espejo solo era lo bastante grande para reflejar una porción muy pequeña de la persona de Tess al mismo tiempo, la señora Durbeyfield colgó una capa negra fuera de la ventana y convirtió así los cristales en un gran reflector, como suelen hacer las aldeanas que se arreglan.
Tras esto, bajó junto a su marido, que estaba sentado en la planta baja.
—Ya te digo lo que hay, Durbeyfield —dijo ella con júbilo—; nunca tendrá el valor de no quererla. Pero hagas lo que hagas, no le hables demasiado a Tess de su querencia por ella ni de esta oportunidad que se le ha presentado. Es una muchacha tan rara que podría indisponerla contra él, o contra ir allí, aun ahora. Si todo va bien, desde luego estaré a favor de corresponder de algún modo al pastor de Stagfoot Lane por habérnoslo dicho..., ¡santo y buen hombre!
Sin embargo, a medida que se acercaba el momento de la partida de la muchacha, una vez pasado el primer entusiasmo por el vestido, un ligero