Sin entrar en la casa, Clare dio media vuelta.
Había una estación a tres millas de distancia y, tras despedir a su cochero, se encaminó hacia allí.
El último tren hacia Sandbourne salió poco después, y se llevó a Clare sobre sus ruedas.
Sin entrar en la casa, Clare dio media vuelta.
Había una estación a tres millas de distancia y, tras despedir a su cochero, se encaminó hacia allí.
El último tren hacia Sandbourne salió poco después, y se llevó a Clare sobre sus ruedas.