al principio le inspiraban compasión por la ignorancia que denotaban, lo dejaban siempre pensando en algún detalle en el que jamás había reparado antes; de modo que al fin llegó a considerar a Sara como un ser de inteligencia superior, asaltado y obstruido por fuerzas hostiles en su camino hacia el umbral del reino, mientras que ella lo admiraba a él como a alguien supremo tanto en sabiduría como en bondad. Pero ella nunca pudo comprender al pastor. Esto le habría causado un gran pesar a Stephen, de no haber sido porque su vanidad se veía lisonjeada por el hecho de que ella sí lo comprendía a él. No caía en la cuenta de que el amor naciente le había aclarado los ojos para ver dentro del corazón de ella, permitiéndole así usar un lenguaje humano ordinario para plasmar ideas de sentido común; mientras que el discurso del pastor contenía tal amalgama de tecnicismos que resultaba ininteligible para la neófita.
Stephen was now distressed to find that whereas formerly he had received everything without question that his minister spoke, he now in general went home in a doubting, questioning mood, begotten of asking himself what Sara would say.
He feared at first that the old Adam was beginning to get the upper hand of him, and that Satan was laying snares for his soul. But when he found at the same time that his conscience was growing more scrupulous concerning his business affairs, his hope sprouted afresh.
Un día, después de que Charley hubiera salido por primera vez, Sara, con un ligero temblor en la voz y en los modales, se dirigió a Stephen de este modo:—
—Llevaré a Charley a casa mañana, si le parece bien, señor Archer.
—No querrás decir, Sara, ¿que has estado pagando por esos aposentos todo este tiempo? —medio preguntó, medio exclamó Stephen.