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nydus/Short FictionPublic
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El corazón del gigante

Había una vez un gigante que vivía en los confines de la Tierra de los Gigantes, allí donde lindaba con el país de la gente común.

Todo en la Tierra de los Gigantes era tan grande que la gente común solo veía una masa de montañas espantosas y nubes; y ningún hombre vivo había venido jamás de ella, que alguien supiera, para contar lo que había visto en su interior.

En algún lugar cerca de estas fronteras, al otro lado, junto al borde de un gran bosque, vivía un obrero con su mujer y una gran cantidad de hijos. Un día, Revoltosa, como la llamaban, molestó a su hermano Bolitas de Sebo hasta que este no pudo soportarlo más y le dio un bofetón en la oreja. Revoltosa se puso a llorar; y Bolitas de Sebo sintió tanta pena y tanta vergüenza de sí mismo que lloró también y echó a correr hacia el bosque. Tardó tanto en regresar que Revoltosa empezó a asustarse, pues quería mucho a su hermano; y estaba tan angustiada por haberlo molestado primero y haber llorado después, que al final corrió hacia el bosque en su busca, aunque había más posibilidades de perderse ella que de encontrarlo. Y, de hecho, así parecía que iba a resultar; pues, corriendo sin mirar, se encontró al cabo en un valle del que no sabía nada. Y no era de extrañar; pues lo que ella creía que era un valle con laderas redondas y rocosas no era otra cosa que el espacio entre dos de las raíces de un gran árbol que crecía en los límites del País de los Gigantes. Trepó por el borde de este y se encaminó hacia lo que tomó por una montaña negra de cima redonda, muy lejana; pero que pronto descubrió que estaba cerca de ella y que era un hueco tan inmenso que no sabía de qué estaba excavado.

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