CodalSearch this book — or all of Codal…⌘K
nydus/Short FictionPublic
EspañolEnglish
Página 568 de 837
Table of Contents

La Llave de Oro

Había un chico que solía sentarse en la penumbra y escuchar los cuentos de su tía abuela.

Ella le dijo que si lograba llegar al lugar donde se alza el final del arco iris, encontraría allí una llave de oro.

“¿Y para qué es la llave?”, preguntaba el muchacho. “¿De qué es la llave? ¿Qué va a abrir?”.

—Eso no lo sabe nadie —le contestaba su tía—. Eso tiene que averiguarlo él.

—Supongo, ya que es de oro —dijo el muchacho una vez, pensativo—, que podría sacar un buen dineral por él si lo vendiera.

—Más vale no encontrarla nunca que venderla —replicó su tía.

Y entonces el muchacho se fue a la cama y soñó con la llave de oro.

Ahora bien, todo lo que su tía abuela le contó al muchacho sobre la llave de oro habría sido un sinsentido, de no ser porque su pequeña casita estaba situada en los linderos del País de las Hadas. ¡Pues es de sobra conocido que fuera del País de las Hadas nadie puede averiguar jamás dónde se apoya el arcoíris. ¡La criatura cuida tan bien de su llave de oro, revoloteando siempre de un lugar a otro, por si alguien llegara a encontrarla! Pero en el País de las Hadas es muy diferente. Las cosas que en este mundo parecen reales se ven en realidad muy endebles en el País de las Hadas, mientras que algunas de las cosas que aquí no pueden quedarse

568