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nydus/Short FictionPublic
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VIII. Su venganza

Su venganza

Cuando Colin y su esposa se instalaron entonces en su granja, la misma tribu de hadas ya estaba en las cercanías, y no tardó en descubrir quiénes habían venido tras ellos.

Se convocó inmediatamente una asamblea. Había que hacer algo; pero el qué era motivo de disputa. La mayoría de ellas solo pensaba en la venganza⁠—que debía cobrarse con los niños.

Pero la reina dudaba. Tal vez sus sufrimientos le habían hecho bien. Sugirió que, antes de tomar ninguna determinación, debían esperar y vigilar a la familia.

A consecuencia de esta resolución comenzaron a frecuentar la casa constantemente, y a veces en gran número. Pero durante mucho tiempo no pudieron hacer ningún daño a los niños. Todo lo que intentaban resultaba ser una diversión para ellos. Eran tres, dos niñas y un niño; las niñas de nueve y ocho años, y el niño de tres años.

Cuando lograban tentarlos para que traspasaran los límites del hogar, en ocasiones se veían asidos por un pánico inexplicable, y daban media vuelta y corrían de regreso a casa sin saber por qué; en otras, una gran mariposa o libélula, o alguna otra criatura alada y hermosa, se cruzaba velozmente ante ellos y se alejaba hacia la casa, y ellos tras ella, correteando; o se oía la voz de su madre llamando desde la puerta.

Pero al fin llegó su oportunidad.

¡Un día los niños se divirtieron de lo lindo con un juego así!

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