y puntos de vista que usted jamás ha concebido en su vida: mucho más refinados y exaltados”.
¿Con quién diablos has estado?
“Si te retuerces de esa manera harás que te arranque los pelos de la cabeza; y entonces creo que dejarás de abrigar dudas sobre mi sustancialidad”.
—¿Con quién has estado, Jane?
“No ha de sacármelo usted esta noche, caballero; tendrá que esperar hasta mañana; dejar mi historia a medias será, como usted sabe, una especie de garantía de que apareceré a la hora del desayuno para terminarla.
A propósito, debo acordarme de no presentarme en su hogar entonces con un simple vaso de agua: tendré que traer al menos un huevo, por no hablar del jamón frito”.
«¡Burlón e inconstante