Aprovecho la oportunidad que me brinda la tercera edición de Jane Eyre para dirigirme nuevamente al Público, con el fin de explicar que mi derecho al título de novelista descansa únicamente en esta obra. Si, por lo tanto, la autoría de otras obras de ficción se me ha atribuido, se otorga un honor donde no es merecido y, en consecuencia, se le niega a quien legítimamente le corresponde.
Esta explicación servirá para rectificar los errores que ya se hayan podido cometer, y para prevenir futuros errores.
Currer Bell.
13 de abril de 1848.