“Que para curar, ningún arte de médico pudo valerle, sino volver de nuevo a quien causó su herida, que con dardo humilde, golpeando su pecho, le había criado su inquieto dolor, tal como la ballena herida vuela a la orilla por el mar.”
“Inmensos como ballenas, el movimiento de cuyos vastos cuerpos puede en una calma apacible alborotar el océano hasta hacerlo hervir.”
“Qué sea el espermaceti, con razón podría dudarlo el hombre, puesto que el docto Hosmannus, en su obra de treinta años, dice claramente: Nescio quid sit.”
“Como el Talus de Spenser con su moderno azote Amenaza con ruina con su pesada cola. […] Sus dardos fijos en su costado lleva, Y en su espalda aparece un bosque de picas.”