Así termina el Libro I (“Folio”), y ahora comienza el Libro II (“Octavo”).
Octavos. —Comprenden las ballenas de magnitud mediana, entre las cuales pueden contarse actualmente:— I , el «Grampus»; II , el «Pez Negro»; III , el «Narval»; IV , el «Azotador»; V , el «Asesino».
Libro II («Octavo»), capítulo I («El grampus»).—Aunque este pez, cuya ruidosa y sonora respiración, o más bien soplo, ha dado pie a un refrán entre los terrícolas, es un habitante de las profundidades de sobra conocido, no se le clasifica popularmente entre las ballenas. Sin embargo, como posee todos los grandes rasgos distintivos del leviatán, la mayoría de los naturalistas lo han reconocido como tal. Es de un tamaño moderado en octavo, con una longitud que varía entre quince y veinticinco pies, y unas dimensiones proporcionales en torno a la cintura. Nada en manadas; nunca se le pesca de forma sistemática, a pesar de que su aceite es considerable en cantidad y bastante bueno para la iluminación. Ciertos pescadores consideran su acercamiento como presagio del avance del gran cachalote.
Libro II («Octavo»), capítulo II («Pez Negro»).—Doy los nombres populares de los pescadores para todos estos peces, porque por lo general son los mejores. Cuando algún nombre resulte impreciso o poco expresivo, lo diré y sugeriré otro. Lo hago ahora, a propósito del Pez Negro, llamado así porque la negrura es la regla en casi todas las ballenas. Así pues, llamadle Ballena Hiena, si os place. Su voracidad es bien conocida y, debido a que los ángulos internos de sus labios se curvan hacia arriba, luce en el rostro una eterna sonrisa mefistofélica. Esta