Medianoche, castillo de proa
Arponeros y marineros .
Se iza la vela de proa y se descubre a la guardia de pie, holgazaneando, apoyada y tendida en varias actitudes, todos cantando a coro.
¡Adiós y a Dios, españolitas! ¡Adiós y a Dios, señoras de España! Nuestro capitán lo ha ordenado.—
1.er marinero de Nantucket.
¡Ay, muchachos, no sean sentimentales; es malo para la digestión! ¡Tomen un tónico, sigan mi ejemplo!
Canta, y todos le siguen.
Nuestro capitán en cubierta se paró, Con un anteojo en la mano, Mirando a aquellas ballenas galantes Que soplaban en cada playa.
¡Oh, las tinas en los botes, muchachos, y junto a las brazas estad, y atraparemos a una de esas buenas ballenas, mano a mano, muchachos!
¡Así que alegres, muchachos! ¡que el corazón no os falle, mientras el audaz arponero golpea a la ballena!
La voz del segundo desde el alcázar.
¡Ocho campanas, a proa!