La Gran Armada
La larga y estrecha península de Malaca, que se extiende hacia el sureste desde los territorios de Birmania, forma el punto más meridional de toda Asia. En línea continua desde dicha península se extienden las largas islas de Sumatra, Java, Bali y Timor; las cuales, junto con muchas otras, forman un vasto muelle, o baluarte, que conecta longitudinalmente a Asia con Australia, y divide el largo e ininterrumpido océano Índico de los archipiélagos orientales densamente salpicados.
Este baluarte está atravesado por varias puertas de salida para la conveniencia de los barcos y las ballenas; entre las cuales destacan los estrechos de Sonda y Malaca. Por el estrecho de Sonda, principalmente, los buques con destino a China procedentes de occidente emergen hacia los mares de China.
Aquellos estrechos pasos de la Sonda separan Sumatra de Java; y al erigirse a mitad de camino en ese vasto baluarte de islas, apuntalado por ese osado promontorio verde, conocido por los marinos como Java Head; se corresponden no poco con la puerta central que se abre hacia algún vasto imperio amurallado; y considerando la inagotable riqueza de especias, y sedas, y joyas, y oro, y marfil, con la que las mil islas de ese mar oriental están enriquecidas, parece una significativa disposición de la naturaleza que tales tesoros, por la propia formación de la tierra, lleven al menos la apariencia, por ineficaz que sea, de estar protegidos del mundo occidental que todo lo acapara. Las costas del estrecho de la Sonda carecen de esas fortalezas dominantes que custodian las entradas al Mediterráneo, al Báltico y a la Propóntide.