respondida esa pregunta, los piratas se apartan al instante, pues son unos villanos infernales por ambas partes y no les gusta ver demasiado las villanas trazas ajenas.
Pero ¡mirad al ballenero piadoso, honesto, sin pretensiones, hospitalario, sociable, desenfadado y libre!
¿Qué hace el ballenero cuando se encuentra con otro ballenero con cualquier clase de buen tiempo? Tiene un Gam, algo tan absolutamente desconocido para todos los demás barcos que ni siquiera han oído jamás el nombre; y si por casualidad llegaran a oírlo, solo se sonríen y repiten tonterías juguetonas sobre «esquirleros» y «hervidores de grasa», y bonitas exclamaciones por el estilo.
Por qué todos los marinos mercantes, y también todos los piratas y hombres de los buques de guerra, y marineros de barcos negreros, abrigan un sentimiento tan despectivo hacia los balleneros; esta es una cuestión que sería difícil de responder.
Porque, en el caso de los piratas, digamos, me gustaría saber si esa profesión suya tiene alguna gloria peculiar. A veces termina en una elevación poco común, en verdad; pero solo en la horca. Y además, cuando un hombre es elevado de esa extraña manera, no tiene el fundamento adecuado para su altitud superior. De ahí deduzco que, al jactarse de estar muy por encima de un ballenero, en esa afirmación el pirata no tiene una base sólida sobre la cual sostenerse.
Pero ¿qué es un Gam? Podrías desgastar tu dedo índice recorriendo las columnas de los diccionarios de arriba abajo y jamás encontrarías la palabra. El doctor Johnson jamás alcanzó semejante erudición; el arca de Noah Webster no la contiene. Sin