Notemos ahora lo que es menos desemejinza en estas cabezas—a saber, los dos órganos más importantes, el ojo y el oído. Muy atrás en el costado de la cabeza, y muy abajo, cerca del ángulo de cualquiera de las quijadas de la ballena, si buscáis con atención, veréis por fin un ojo sin pestañas que os imaginaríais que es el ojo de un potro joven; tan desproporcionado es con respecto a la magnitud de la cabeza.
Ahora bien, a partir de esta peculiar posición lateral de los ojos de la ballena, resulta evidente que jamás puede ver un objeto situado exactamente en frente, ni tampoco uno situado exactamente a popa.
En una palabra, la posición de los ojos de la ballena corresponde a la de los oídos de un hombre; y podéis imaginar por vuestra cuenta cómo os iría si examinarais los objetos de lado a través de vuestros oídos. Veríais que solo podéis dominar unos treinta grados de visión por delante de la línea de mira directa; y unos treinta más por detrás de ella.
Si vuestro peor enemigo caminara directamente hacia vosotros, con el puñal en alto a pleno día, no podríais verlo, del mismo modo que si se os acercara sigilosamente por la espalda. En una palabra, tendríais dos espaldas, por decirlo así; pero, al mismo tiempo, también dos frentes (frentes laterales): pues, ¿qué es lo que constituye el frente de un hombre?, ¿qué es, en verdad, sino sus ojos?
Además, mientras que en la mayoría de los demás animales que ahora puedo recordar, los ojos están colocados de tal manera que funden imperceptiblemente su potencia visual, de modo que producen una sola imagen y no dos en el cerebro; la peculiar posición de los ojos de la ballena, eficazmente divididos como están por muchos pies cúbicos de cabeza maciza, que se eleva entre ellos como una gran montaña que separa dos lagos en valles distintos; esto, por supuesto, debe separar por completo las impresiones que cada órgano independiente transmite. La ballena, por lo tanto, debe de ver una imagen distinta a este lado, y otra imagen distinta a aquel otro; mientras que todo lo que hay en medio