debe ser claramente este: que si es posible de algún modo construir un gobierno federal capaz de regular los asuntos comunes y preservar la tranquilidad general, este debe fundarse, en lo que respecta a los objetos confiados a su cuidado, sobre el principio inverso al que defienden los opositores a la Constitución propuesta.
- Debe ejercer su acción directamente sobre las personas de los ciudadanos.
- No debe necesitar ninguna legislación intermedia, sino estar facultado para emplear por sí mismo el brazo del magistrado ordinario en la ejecución de sus propias resoluciones.
- La majestad de la autoridad nacional debe manifestarse por medio de los tribunales de justicia.
- El gobierno de la Unión, al igual que el de cada Estado, debe poder dirigirse inmediatamente a las esperanzas y los temores de los individuos, y atraer hacia su apoyo aquellas pasiones que ejercen mayor influencia sobre el corazón humano.