COMICIOS TRIBUTOS. Los primeros, en los cuales el pueblo votaba por centurias, estaban dispuestos de tal manera que daban superioridad a los intereses patricios; en los segundos, donde predominaba el número, los intereses plebeyos tenían una preponderancia absoluta. Y sin embargo, estas dos legislaturas coexistieron durante siglos, y la república romana alcanzó la cúspide de la grandeza humana.
En el caso particular que se está considerando, no existe tal contradicción como la que aparece en el ejemplo citado; no hay poder en ninguna de las partes para anular los actos de la otra.
Y en la práctica hay pocos motivos para temer algún inconveniente; porque, en poco tiempo, las necesidades de los Estados se reducirán naturalmente a UN MARCO MUY ESTRECHO; y entretanto, los Estados Unidos, con toda probabilidad, encontrarán conveniente abstenerse por completo de aquellos objetos a los cuales los Estados particulares estarían inclinados a recurrir.