Las razones en las que Montesquieu fundamenta su máxima son una demostración adicional de su significado.
«Cuando los poderes legislativo y ejecutivo se hallan reunidos en una misma persona o corporación —dice—, no puede haber libertad, porque es de temer que el mismo monarca o senado promulgue leyes tiránicas para hacerlas ejecutar de un modo tiránico».
Nuevamente:
"Si el poder de juzgar estuviera unido al legislativo, la vida y la libertad del súbdito estarían expuestas a un control arbitrario, pues EL JUEZ sería entonces EL LEGISLADOR. Si estuviera unido al poder ejecutivo, EL JUEZ podría comportarse con toda la violencia de UN OPRESOR."
Algunas de estas razones se explican con más detalle en otros pasajes; pero, expuestas brevemente como aquí lo están, establecen suficientemente el sentido que hemos atribuido a esta célebre máxima de este célebre autor.
Si examinamos las constituciones de los diversos Estados, hallamos que, a pesar de los términos enfáticos y, en algunos casos, absolutos en que se ha establecido este axioma, no hay un solo caso en el que los distintos departamentos del poder se hayan mantenido absoluta y totalmente separados y distintos.
New Hampshire, cuya constitución fue la última en formarse, parece haber tenido plena conciencia de la imposibilidad e inoportunidad de