El hecho resulta tanto más notable cuanto que se requería unanimidad en cada acto de los tribunos, incluso después de que su número fuera aumentado a diez. Ello demuestra la fuerza irresistible que posee aquella rama de un gobierno libre que tiene al pueblo de su parte.
A estos ejemplos podría añadirse el de Cartago, cuyo senado, según el testimonio de Polibio, en vez de atraer todo el poder hacia su vórtice, había perdido, al comienzo de la segunda guerra púnica, casi la totalidad de su parte original.
Además de la concluyente evidencia resultante de este conjunto de hechos de que el Senado federal nunca podrá transformarse, mediante usurpaciones graduales, en un cuerpo independiente y aristocrático, estamos autorizados a creer que, si tal revolución llegara a ocurrir alguna vez por causas contra las cuales la previsión humana no puede guardarse, la Cámara de Representantes, con el pueblo de su parte, será capaz en todo momento de devolver la Constitución a su forma y principios primitivos.
Contra la fuerza de los representantes inmediatos del pueblo, nada podrá mantener ni siquiera la autoridad constitucional del Senado, sino una muestra tal de política ilustrada y de apego al bien público que logre dividir con esa rama de la legislatura los afectos y el apoyo de todo el cuerpo del pueblo mismo.
PUBLIUS Anclaje H2