- Es de observar que entre las numerosas objeciones y enmiendas sugeridas por los diversos Estados, cuando estos artículos fueron sometidos a su ratificación, no se encuentra ni una sola que aluda al gran y radical error que, tras la prueba práctica, se ha puesto de manifiesto.
- Y si exceptuamos las observaciones que Nueva Jersey fue inducida a hacer, más por su situación geográfica que por su particular previsión, puede dudarse de que una sola sugerencia haya tenido la importancia suficiente para justificar una revisión del sistema.
No obstante, existen razones abundantes para suponer que, por insignificantes que fueran estas objeciones, se habría mantenido una adhesión a ellas con una inflexibilidad muy peligrosa en algunos estados, de no haber sido sofocado el celo por sus opiniones e intereses supuestos por el sentimiento, mucho más poderoso, de la propia conservación.
Un Estado, podemos recordarlo, persistió