De la edición de McLEAN, Nueva York. Miércoles, 28 de mayo de 1788
HAMILTON
Al Pueblo del Estado de Nueva York:
LA erección de un nuevo gobierno, por mucho cuidado o sabiduría que distingan la obra, no puede dejar de suscitar cuestiones de complejidad y delicadeza; y cabe esperar que estas surjan de manera muy particular de la establecimiento de una constitución fundada en la incorporación total o parcial de varias soberanías distintas.
Solo el tiempo puede madurar y perfeccionar un sistema tan complejo, puede aclarar el significado de todas las partes y puede ajustarlas entre sí en un TODO armonioso y coherente.
Tales cuestiones, en consecuencia, han surgido a raíz del plan propuesto por la convención, y particularmente en lo concerniente al departamento judicial. Las principales de ellas se refieren a la situación de los tribunales estatales con respecto a aquellas causas que han de someterse a la jurisdicción federal.
¿Habrá de ser esta exclusiva, o van a poseer dichos tribunales una jurisdicción concurrente? Si es esto último, ¿en qué relación estarán con los tribunales nacionales?