Para el Independent Journal. Miércoles, 26 de diciembre de 1787
HAMILTON
Al Pueblo del Estado de Nueva York:
QUE pueda haber casos en los cuales el gobierno nacional se vea en la necesidad de recurrir a la fuerza, no puede negarse.
Nuestra propia experiencia ha corroborado las lecciones enseñadas por los ejemplos de otras naciones: que emergencias de esta índole surgirán a veces en todas las sociedades, por bien constituidas que estén; que las sediciones y las insurrecciones son, por desgracia, enfermedades tan inseparables del cuerpo político como los tumores y las erupciones del cuerpo natural; que la idea de gobernar en todo momento por la simple fuerza de la ley (que, según se nos ha dicho, es el único principio admisible de un gobierno republicano) no tiene cabida sino en las ensoñaciones de aquellos doctores políticos cuya perspicacia desdeña las advertencias de la instrucción experimental.
Si tales emergencias llegasen a ocurrir en algún momento bajo el gobierno nacional, no podría haber otro remedio que la fuerza. Los