- Sin duda por la información de los miembros del condado.
- ¿No se puede obtener un conocimiento semejante en la legislatura nacional a partir de los representantes de cada Estado?
- ¿Y no ha de presumirse que los hombres que por lo general sean enviados allí poseerán el grado necesario de inteligencia para poder comunicar dicha información?
¿Es el conocimiento de las circunstancias locales, aplicado a la contribución, un conocimiento topográfico minucioso de todas las montañas, ríos, arroyos, carreteras y senderos en cada Estado; o es un conocimiento general de su situación y recursos, del estado de su agricultura, comercio, manufacturas, de la naturaleza de sus productos y consumos, de los diferentes grados y tipos de su riqueza, propiedad e industria?
Las naciones en general, aun bajo gobiernos de índole más popular, suelen encomendar la administración de sus haciendas a hombres solos o a juntas compuestas de pocos individuos, quienes conciben y preparan, en primera instancia, los planes de contribución, que luego son convertidos en leyes por la autoridad del soberano o del poder legislativo.
Los estadistas inquisitivos e ilustrados son considerados en todas partes como los más calificados para hacer una selección juiciosa de los objetos propios para la recaudación; lo cual es una clara indicación, hasta donde el criterio de la humanidad puede tener peso en la cuestión, de la clase de conocimiento de las circunstancias locales requerido para los fines de la tributación.
Los impuestos destinados a ser comprendidos bajo la denominación general de impuestos internos pueden subdividirse en aquellos de clase DIRECTA y aquellos de clase INDIRECTA.
Aunque la objeción se dirige a ambos, el razonamiento sobre ella parece limitarse a la primera parte. Y, en