Es uno que se le pide, más aún, al que está obligado por todas las obligaciones que forman los vínculos de la sociedad, a cumplir sincera y honestamente.
Ningún móvil parcial, ningún interés particular, ningún orgullo de opinión, ninguna pasión o perjuicio temporal, justificarán ante sí mismo, ante su país o ante su posteridad, una elección impropia del papel que le toca desempeñar. Cuídese de una adhesión obstinada al partido; reflexione que el objeto sobre el cual ha de decidir no es un interés particular de la comunidad, sino la existencia misma de la nación; y recuerde que la mayoría de los Estados Unidos ya ha dado su sanción al plan que él debe aprobar o rechazar.
No disimularé que abrigo una entera confianza en los argumentos que recomiendan el sistema propuesto a vuestra adopción, y que me es imposible discernir ninguna fuerza real en aquellos