esto no se considerará una recomendación insignificante de la Constitución, por aquellos que son capaces de calcular la parte que el ejecutivo en todo gobierno debe tener necesariamente en su buena o mala administración.
Aunque no podamos asentir a la herejía política del poeta que dice:
«Que los necios discutan sobre las formas de gobierno; la mejor administrada es la mejor», —sin embargo, podemos afirmar con seguridad que la verdadera prueba de un buen gobierno es su aptitud y tendencia a producir una buena administración.
El Vicepresidente debe ser elegido de la misma manera que el Presidente; con la diferencia de que el Senado ha de hacer, respecto al primero, lo que debe hacer la Cámara de Representantes respecto al segundo.
El nombramiento de una persona extraordinaria como vicepresidente ha sido objeto de objeción por considerarse superfluo, cuando no pernicioso. Se ha alegado que habría