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nydus/The Federalist PapersPublic
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FEDERALISTAS N.º 34. Continuación del mismo tema (Relativo al poder general de tributación)

extenderse hasta nosotros, ¿qué seguridad podemos tener de que nuestra tranquilidad permanezca largo tiempo inalterada por alguna otra causa o desde algún otro sector?

Recordemos que la paz o la guerra no siempre dependerán de nuestra opción; que por moderados o poco ambiciosos que seamos, no podemos contar con la moderación, ni esperar extinguir la ambición de los demás.

¿Quién habría podido imaginar al concluir la última guerra que Francia y Gran Bretaña, cansadas y exhaustas como ambas estaban, se mirarían tan pronto con un aspecto tan hostil?

A juzgar por la historia de la humanidad, nos veremos obligados a concluir que las pasiones cruentas y destructivas de la guerra reinan en el corazón humano con un dominio mucho más poderoso que los sentimientos apacibles y benévolos de la paz; y que modelar nuestros sistemas políticos sobre especulaciones de una tranquilidad duradera es contar con los resortes más débiles del carácter humano.

¿Cuáles son las principales fuentes de gasto en todo gobierno? ¿Qué ha ocasionado esa enhorabuena acumulación de deudas con la que se encuentran oprimidas varias de las naciones europeas?

La respuesta claramente es, guerras y rebeliones; el sostenimiento de aquellas instituciones que son necesarias para resguardar al cuerpo político contra estas dos enfermedades más mortales de la sociedad.

Los gastos que se originan en aquellas instituciones relativas a la mera policía doméstica de un Estado, al sostenimiento de sus departamentos legislativo, ejecutivo y judicial, con sus diferentes accesorios, y al fomento de la agricultura y las manufacturas (que comprenderán casi todos los objetos del gasto estatal), son insignificantes en comparación con aquellos que se relacionan con la defensa nacional.

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