Y en cuanto a esas mortales enemistades que, en ciertas coyunturas, extienden un incendio por toda una nación, o por una proporción muy grande de ella, procedentes ya de graves motivos de descontento dados por el gobierno o del contagio de algún violento paroxismo popular, no entran dentro de ninguna regla ordinaria de cálculo.
Cuando ocurren, comúnmente equivalen a revoluciones y desmembramientos del imperio. Ninguna forma de gobierno puede evitarlos o controlarlos siempre. Es en vano esperar guardarse de acontecimientos demasiado poderosos para la previsión o precaución humanas, y sería ocioso objetar a un gobierno porque no pudiera realizar imposibles.
PUBLIUS Anclaje H2