*Del New York Packet.* Viernes, 21 de diciembre de 1787.
HAMILTON
Al Pueblo del Estado de Nueva York:
PUEDE quizás alegarse que los objetos enumerados en el número precedente deberían ser provistos por los gobiernos estatales, bajo la dirección de la Unión. Pero esto equivaldría, en realidad, a una inversión del principio primario de nuestra asociación política, ya que en la práctica transferiría el cuidado de la defensa común de la cabeza federal a los miembros individuales: un proyecto opresivo para unos Estados, peligroso para todos y nocivo para la Confederación.
Los territorios de Gran Bretaña, España y de las naciones indígenas de nuestra vecindad no lindan con Estados particulares, sino que cercan a la Unión desde Maine hasta Georgia. El peligro, aunque en diferentes grados, es, por tanto, común. Y los medios para precaverse contra él deben ser asimismo, del mismo modo, objeto de consejos comunes y de un tesoro común.