Para el Independent Journal. Sábado, 22 de diciembre de 1788
HAMILTON
Al Pueblo del Estado de Nueva York:
ERA cosa difícil de esperar que en una revolución popular las mentes de los hombres se detuvieran en ese feliz término medio que marca el límite saludable entre el PODER y el PRIVILEGIO, y combina la energía del gobierno con la seguridad de los derechos privados.
Un fallo en este delicado e importante punto es la gran fuente de los inconvenientes que experimentamos, y si no somos cautelosos para evitar la repetición del error, en nuestros futuros intentos de rectificar y amparar nuestro sistema, podremos ir de un proyecto quimérico a otro; podremos probar cambio tras cambio; pero es poco probable que hagamos jamás un cambio sustancial para bien.
La idea de restringir la autoridad legislativa, en los medios de proveer para la defensa nacional, es uno de esos refinamientos que deben su origen a un celo por la libertad más ardiente que ilustrado.
Hemos visto, sin embargo, que hasta ahora no ha tenido una prevalencia extensa; que incluso en este país, donde hizo su primera aparición,