exceptuemos el caso de los «perros de las praderas», excepción que parece demostrar, si acaso, que la democracia es una forma de gobierno muy admisible... para los perros.
Table of Contents
“Pensaba en esto —continuó el P., interrumpiendo mi meditación—, pensaba en el origen extraordinario de algunas de nuestras leyes más sabias. Por ejemplo, la prohibición del tabaco. ¡Qué absurdo nos parece hoy! Y sin embargo, ¿puedes concebir un disparate mayor que el de nuestros antepasados al fuma
1121