CodalSearch this book — or all of Codal…⌘K
nydus/Short FictionPublic
Página 547 de 1178
Table of Contents

El coloquio de Monos y Una

de entidad se fundía en la de sitio. El estrecho espacio que rodeaba inmediatamente lo que había sido el cuerpo, crecía ahora hasta convertirse en el cuerpo mismo. Por fin, como le ocurre a menudo al durmiente (por el sueño y su mundo únicamente es simbolizado la Muerte)⁠—por fin, como a veces sucedía en la Tierra al profundo durmiente, cuando alguna luz fugaz medio lo sobresaltaba hacia el despertar, dejándolo sin embargo medio envuelto en sueños⁠—así a mí, en el estricto abrazo de la Sombra, llegó aquella luz que sola habría podido tener el poder de sobresaltar: la luz del amor perdurante. Los hombres trabajaban en la tumba en la que yo yacía en la oscuridad. Arrojaban la tierra húmeda. Sobre mis huesos en descomposición descendió el atúd de Una.

Y ahora de nuevo todo era vacío. Aquella luz nebulosa se había extinguido. Aquella débil palpitación se había apagado al vibrar. Muchos lustros habían sobrevenido. El polvo había vuelto al polvo. El gusano no tenía ya alimento. El sentido del ser se había desvanecido por fin por completo, y reinaba en su lugar —en lugar de todas las cosas—, dominante y perpetuo, el autómata de la Place y del Time 1.

Para aquello que no era —para aquello que no tenía forma—, para aquello que no tenía pensamiento—, para aquello que no tenía sensibilidad—, para aquello que carecía de alma, aunque de ello no formaba parte la materia—, para toda esta nada, y sin embargo para toda esta inmortalidad, la tumba era todavía un hogar, y las horas corrosivas, compañeras.


  1. N. del T.: Se conservan en cursiva y con sus términos originales en inglés los conceptos personificados de "Place" (Lugar) y "Time" (Tiempo) para respetar la resonancia metafísica del original. ↩

547