el Lollipop se compara con sus morosos rivales como Hiperión con un Sátiro. El Hum-Drum , el Rowdy-Dow y el Goosetherumfoodle sobresalen, es verdad, en fanfarronería, pero, en todos los demás aspectos, ¡dennos el Lollipop ! Cómo esta célebre publicación puede sufragar sus evidentemente enormes gastos es más de lo que podemos comprender. Ciertamente, tiene una circulación de 100.000 ejemplares y su lista de suscriptores ha aumentado una cuarta parte durante el último mes; pero, por otra parte, las sumas que desembolsa constantemente por colaboraciones son incalculables. Se rumorea que el señor Slyass recibió no menos de treinta y siete centavos y medio por su inimitable artículo sobre los «Cerdos». Con el señor Crab como director, y con nombres en la lista de colaboradores como Snob y Slyass, no puede existir la palabra «fracaso» para el Lollipop . Vayan y suscríbanse. 15 de sep.—1 t.”
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La vida literaria de Thingum Bob, Esq.
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