a single chirp.” Yes, he had been trying to comfort himself with these suppositions: but he had found all in vain. All in vain; because Death, in approaching him had stalked with his black shadow before him, and enveloped the victim. And it was the mournful influence of the unperceived shadow that caused him to feel—although he neither saw nor heard—to feel the presence of my head within the room.
Cuando hube esperado mucho tiempo, muy pacientemente, sin oírlo acostarse, resolví abrir una rendija —una muy, muy pequeña rendija— en la linterna. Así que la abrí —no podéis imaginar cuán furtivamente, furtivamente— hasta que, por fin, un débil rayo, como el hilo de una araña, se proyectó desde la rendija y cayó de lleno sobre el ojo de buitre.
Estaba abierto—abierto, de par en par—y me puse furioso mientras lo contemplaba. Lo veía con perfecta claridad—todo de un azul apagado, con un velo espantoso sobre él que me helaba hasta la médula de los huesos; pero no podía ver nada más del rostro ni de la persona del viejo: pues había dirigido el haz de luz, como por instinto, precisamente sobre aquella maldita mancha.