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nydus/Short FictionPublic
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El misterio de Marie Rogêt

ligas como las que usaba la viva, y es casi una locura seguir adelante. Pero se descubre que estas ligas han sido apretadas, mediante el retroceso de un broche, exactamente de la misma manera en que las suyas habían sido apretadas por Marie poco antes de salir de casa. Ahora es locura o hipocresía dudar. Lo que dice L’Etoile respecto a que este acortamiento de las ligas es un hecho habitual, no demuestra nada más que su propia obstinación en el error. La naturaleza elástica de la liga con broche es una demostración evidente de lo infrecuente del acortamiento. Lo que está hecho para ajustarse a sí mismo, debe requerir por necesidad un ajuste ajeno en raras ocasiones. Tuvo que ser por un accidente, en su sentido más estricto, que estas ligas de Marie necesitaran el ajuste descrito. Ellas solas habrían establecido sobradamente su identidad. Pero no se trata de que se haya encontrado al cadáver con las ligas de la muchacha desaparecida, o con sus zapatos, o su capota, o las flores de su capota, o sus pies, o una marca peculiar en el brazo, o su tamaño general y aspecto; se trata de que el cadáver tenía todas y cada una de estas cosas en conjunto. Si pudiera demostrarse que el director de L’Etoile albergaba realmente alguna duda, dadas las circunstancias, no habría necesidad, en su caso, de una commission de lunatico inquirendo. Ha creído sagaz hacerse eco de las charlas de los abogados, los cuales, en su mayor parte, se contentan con hacerse eco de los preceptos rígidos de los tribunales. Quisiera observar aquí que gran parte de lo que un tribunal rechaza como prueba es la mejor de las pruebas para el intelecto. Pues el tribunal, guiándose por los principios generales de la prueba —los principios reconocidos y codificados—, es reacio a desviarse ante casos particulares. Y esta firme adhesión al principio, con riguroso desprecio de la excepción contradictoria, es un modo seguro de alcanzar el máximo de la verdad alcanzable en cualquier larga secuencia de tiempo. La práctica, en masa, es por tanto filosófica; pero no es menos cierto que engendra un vasto error individual.

“En lo que respecta a las insinuaciones dirigidas contra Beauvais, usted estará dispuesto a desestimarlas de un soplo. Ya ha comprendido el

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