Cuando tales ocupantes eran más numerosos de lo que son en la actualidad, se dice que estaban dispuestos a dar su tiempo libre por una retribución muy pequeña a cualquiera, y a trabajar por salarios menores que otros jornaleros.
En tiempos antiguos parecen haber sido comunes en toda Europa. En países mal cultivados y peor habitados, la mayor parte de los terratenientes y granjeros no podían proveerse de otro modo del número extraordinario de manos que el trabajo del campo requiere en ciertas estaciones.
La retribución diaria o semanal que tales trabajadores recibían ocasionalmente de sus amos no era evidentemente el precio total de su labor. Su pequeña vivienda constituía una parte considerable de ella.
Esta retribución diaria o semanal, sin embargo, parece haber sido considerada como el total de la misma por muchos escritores que han recopilado los precios del trabajo y de las provisiones en tiempos antiguos, y que se han complacido en representar a ambos como maravillosamente bajos.
El producto de semejante labor llega frecuentemente al mercado a un precio menor del que de otro modo correspondería a su naturaleza. * Las medias en muchas partes de Escocia se tejen mucho más baratas de lo que jamás podrían elaborarse en el telar. * Son obra de criados y jornaleros, que obtienen la mayor parte de su subsistencia de algún