daban a cambio alguna otra cosa para la cual encontraban demanda allí, frecuentemente
Es así como un mismo capital pondrá en marcha, en cualquier país, una mayor o menor cantidad de trabajo productivo, y añadirá un valor mayor o menor al producto anual de su tierra y de su trabajo, según las diferentes proporciones en que se emplee en la agricultura, las manufacturas y el comercio al por mayor.
La diferencia también es muy grande según las distintas clases de comercio al por mayor en que se emplee cualquiera de sus partes.
Todo comercio al por mayor, toda compra con el fin de volver a vender al por mayor, puede reducirse a tres clases diferentes. El comercio interior, el comercio exterior de consumo y el comercio de transporte. El comercio interior se emplea en comprar en una parte del mismo país, y vender en otra, el producto de la industria de ese país. Comprende tanto el comercio mediterráneo como el de cabotaje. El comercio exterior de consumo se emplea en comprar mercancías extranjeras para el consumo interno. El comercio de transporte se emplea en realizar el comercio de países extranjeros, o en transportar el producto excedente de uno a otro.
El capital que se emplea en comprar en una parte del país para vender en otra los productos de la industria de ese país, por lo general reemplaza mediante cada una de tales operaciones a dos capitales distintos que se habían empleado ambos en la agricultura o en las manufacturas de ese país, y de este modo les permite continuar ese empleo. Cuando envía desde la residencia del comerciante un cierto valor de mercancías, por lo general trae de vuelta a cambio al menos un valor igual de otras mercancías. Cuando ambas son producto de la industria nacional, necesariamente reemplaza mediante cada operación de este tipo a dos capitales distintos, que se habían empleado ambos en sostener el trabajo productivo, y de ese modo les permite continuar dicho sostén.