en lugar de veinticuatro, el precio al que cesaba antes; la de dos chelines y seis peniques por la exportación de harina de avena cesa tan pronto como el precio sube a catorce chelines, en lugar de quince, el precio al que cesaba antes. La prima sobre el centeno se reduce de tres chelines y seis peniques a tres chelines, y cesa tan pronto como el precio sube a veintiocho chelines, en lugar de treinta y dos, el precio al que cesaba antes. Si las primas son tan inadecuadas como me he esforzado en demostrar que son, cuanto antes cesen y más bajas sean, tanto mejor.
El mismo estatuto permite, a los precios más bajos, la importación de grano para ser exportado de nuevo, libre de aranceles, siempre que entretanto se deposite en un almacén bajo llave conjunta del rey y del importador.
Esta libertad, en verdad, no se extiende a más de veinticinco de los diferentes puertos de la Gran Bretaña. Son, sin embargo, los principales, y quizás no haya almacenes apropiados para este fin en la mayor parte de los demás.