estos requisitos. Al principio se utilizaban por cantidad o peso, sin acuñación, pero con el tiempo el Estado garantizó la cantidad y la calidad mediante su sello. Como el cuño es de «fácil ejecución», no añade un valor considerable. > “La moneda siempre se valora como una mercancía en el comercio al igual que los demás bienes; y ello en proporción a la escasez del metal, pues la demanda es universal”. La única manera de elevar su valor artificialmente sería restringiendo la producción de las
“Decimos en verdad comúnmente que las tasas del trabajo y de las mercancías han subido desde que estos metales abundaron, y que las tasas del trabajo y de las mercancías eran bajas cuando los metales escaseaban, concibiendo el valor de los metales como invariable porque los nombres legales de las piezas —las libras, los chelines o los peniques— siguen siendo siempre los mismos para ellas hasta que una ley los altera.
Pero un día de zapa o de arado resultaba tan incómodo para un hombre hace mil años como lo es ahora, aunque entonces no pudiera obtener por él tanta plata; y un barril de trigo o de carne de res tenía entonces la misma utilidad para sustentar el cuerpo humano que la que tiene ahora, cuando se cambia por cuatro veces más plata.
Propiamente, el valor del trabajo, el grano y el ganado es siempre más o menos el mismo, ya que brindan los mismos usos en la vida, allí donde ninguna nueva invención de labranza o pastoreo origine una mayor cantidad en proporción a la demanda.”