haber repetido con cordialidad los versos de Mandeville ya citados:—
“Así el vicio crió el ingenio, que unido al tiempo y al trabajo, había llevado las comodidades de la vida, sus verdaderos placeres, consuelos, desahogos, a tal altura, que los muy pobres vivían mejor que los ricos de antes.”
Smith tradujo el verso burlesco a prosa, y añadió algo del amor a la libertad propio de Hutcheson cuando propuso lo que en realidad es el texto de la parte polémica de La riqueza de las naciones :—
“El esfuerzo natural de todo individuo por mejorar su propia condición, cuando se le permite manifestarse con libertad y seguridad, es un principio tan poderoso que por sí solo, y sin ninguna ayuda, no solo es capaz de conducir a la sociedad hacia la riqueza y la prosperidad, sino de superar un centenar de obstrucciones impertinentes con las que la insensatez de las leyes humanas entorpece demasiado a menudo sus operaciones.”