Por una interpretación estricta de las palabras too, la aplicación de este estatuto se ha limitado a aquellos oficios que se establecieron en Inglaterra antes del quinto año de Isabel, y jamás se ha extendido a aquellos que se han introducido desde entonces. Esta limitación ha dado lugar a varias distinciones que, consideradas como normas de policía, parecen tan absurdas como buenamente pueda imaginarse. Se ha sentenciado, por ejemplo, que un fabricante de carrozas no puede ni hacer él mismo ni emplear a oficiales para que hagan las ruedas de sus carrozas, sino que debe comprárselas a un maestro carretero, ya que este último oficio se ejercía en Inglaterra antes del quinto año de Isabel. Pero un carretero, aunque jamás haya hecho un aprendizaje como fabricante de carrozas, puede él mismo hacer o emplear a oficiales para hacer carrozas, dado que el oficio de fabricante de carrozas no está dentro del estatuto por no haberse ejercido en Inglaterra en el momento en que este fue promulgado. Las manufacturas de Mánchester, Birmingham y Wolverhampton, por esta causa, no están incluidas muchas de ellas en el estatuto, al no haberse ejercido en Inglaterra antes del quinto año de Isabel.
En Francia, la duración de los aprendizajes varía según las ciudades y los diferentes oficios.
En París, cinco años es el plazo exigido en un gran número de ellos; pero antes de que cualquier persona pueda estar capacitada para ejercer el oficio como maestro, debe, en muchos de ellos, servir cinco años más como oficial.
Durante este último periodo se le llama compañero de su maestro, y al periodo en sí se le denomina su compañerismo.