rara vez sucede que el producto bruto de la una y el producto manufacturado de la otra se cambien directamente el uno por el otro; porque rara vez sucede que el agricultor venda su grano y su ganado, su lino y su lana, a la misma persona a quien prefiere comprar la ropa, los muebles y los instrumentos de trabajo que necesita. Vende, por tanto, su producto bruto por dinero, con el cual puede comprar, dondequiera que se encuentre, el producto manufacturado que precise. La tierra incluso restituye, al menos en parte, los capitales con los que se explotan las pesquerías y las minas. Es el producto de la tierra el que extrae los peces de las aguas; y es el producto de la superficie de la tierra el que extrae los minerales de sus entrañas.
El producto de la tierra, las minas y la pesca, cuando su fertilidad natural es igual, es proporcional a la extensión y a la adecuada aplicación de los capitales empleados en ellas. Cuando los capitales son iguales y están igualmente bien empleados, es proporcional a su fertilidad natural.