descripción del agio bursátil probablemente se omitió por ser más adecuada para los jóvenes oyentes de las conferencias que para los lectores más maduros del libro. El sistema de Misisipi fue omitido, según dice el propio Smith, porque ya había sido analizado adecuadamente por Du Verney.
Aquí y allá podrán encontrarse discrepancias entre las opiniones expresadas en las conferencias y las expresadas en el libro.
El punto de vista razonable y directo sobre los efectos de la prima a la exportación de grano es reemplazado por una doctrina más recóndita aunque menos satisfactoria.
El comentario relativo a que los inconvenientes de las regulaciones sobre el comercio exterior se habían visto mitigados por el hecho de que estas fomentan el comercio con los países de los cuales provenían las materias primas importadas y lo desalientan con aquellos de los cuales provenían los bienes manufacturados no vuelve a aparecer en el libro.
El pasaje de las Conferencias está probablemente muy condensado y tal vez tergiverse lo que Adam Smith dijo. Si no es así, demuestra que él no estaba totalmente libre de falacias proteccionistas en el momento en que se impartieron las conferencias.
Hay algunas adiciones muy obvias, siendo la más prominente la exposición del sistema fisiocrático o agrícola francés que ocupa el último capítulo del Libro IV. El artículo sobre las relaciones entre la Iglesia y el Estado (Lib. V, cap. i, pte. III, art. 3) también parece ser una clara incorporación, al menos en lo que concierne a las lecciones sobre policía e ingresos, pero, como veremos a continuación, la tradición parece indicar que Smith sí trató las instituciones eclesiásticas en esta sección de sus lecciones sobre jurisprudencia, por lo que es posible que los apuntes de clase sean deficientes en este punto en particular, o que el tema se haya