La economía política, considerada como una rama de la ciencia del estadista o del legislador, se propone dos objetos distintos:
- primero, procurar un ingreso abundante o una subsistencia para el pueblo, o más propiamente habilitar a éste para que se procure por sí mismo dicha subsistencia o ingreso;
- y segundo, proveer al Estado o república de un ingreso suficiente para los servicios públicos.
Se propone enriquecer tanto al pueblo como al soberano.
El diferente progreso de la opulencia en distintas edades y naciones ha dado lugar a dos sistemas diferentes de economía política con respecto al enriquecimiento del pueblo.
El primero puede llamarse el sistema de comercio, y el otro, el de agricultura. Me esforzaré en explicar ambos con la mayor plenitud y distinción que pueda, y empezaré por el sistema de comercio. Es el sistema moderno y el mejor entendido en nuestro propio país y en nuestros propios tiempos.