extensión anterior de esta pesca, hoy arruinada y abandonada, debo reconocer, sin embargo, que no puedo pretender hablar con mucha precisión. Como no se pagaba ninguna prima por el equipamiento de la pesca de botes, los oficiales de aduanas o de los impuestos sobre la sal no llevaban ningún registro de ella.
En cuarto lugar, en muchas partes de Escocia, durante ciertas estaciones del año, los arenques constituyen una parte considerable del alimento de la gente común. Una prima que tendiera a abaratarlos en el mercado nacional podría contribuir en gran medida al alivio de un gran número de nuestros conciudadanos, cuyas circunstancias no son en modo alguno acomodadas. Pero la prima a los buss de arenque no contribuye a un fin tan bueno. Ha arruinado la pesca de bajura con barcos, que es, con mucho, la más adecuada para abastecer el mercado nacional, y la prima adicional de 2 chelines y 8 peniques por barril a la exportación destina al extranjero la mayor parte, más de dos tercios, de la producción de la pesca de los buss. Hace entre treinta y cuarenta años, antes del establecimiento de la prima a los buss, dieciséis chelines el barril era, según me han asegurado, el precio común de los arenques blancos. Hace entre diez y quince años, antes de que la pesca de bajura fuera totalmente arruinada, se dice que el precio oscilaba entre diecisiete y veinte chelines el barril. Durante estos últimos cinco años, ha sido, como promedio, de veinticinco chelines el barril. Este alto precio, sin embargo, puede haberse debido a la escasez real de los arenques en la costa de Escocia. Debo observar también que el tonel o barril, que suele venderse con los arenques y cuyo precio está incluido en todos los precios anteriores, ha subido, desde el comienzo de la guerra americana, a cerca del doble de su precio anterior, es decir, de unos tres chelines a unos seis. Debo señalar