y de toda clase de mejoras que un comercio extenso de todos los países hacia todos los países lleva consigo de manera natural, o más bien
Entre tanto, uno de los principales efectos de aquellos descubrimientos ha sido elevar el sistema mercantil a un grado de esplendor y gloria que de otro modo nunca habría podido alcanzar.
Es el objetivo de dicho sistema enriquecer a una gran nación más mediante el comercio y las manufacturas que mediante la mejora y el cultivo de la tierra, más por la industria de las ciudades que por la del campo.
Pero, como consecuencia de aquellos descubrimientos, las ciudades comerciales de Europa, en vez de ser las fabricantes y transportistas de tan solo una pequeña parte del mundo (aquella parte de Europa bañada por el océano Atlántico y los países que rodean los mares Báltico y Mediterráneo), se han convertido ahora en las fabricantes de los numerosos y prósperos cultivadores de América, y en las transportistas —y en ciertos aspectos también las fabricantes— de casi todas las diferentes naciones de Asia, África y América.
- Se han abierto a su industria dos mundos nuevos, cada uno de ellos mucho mayor y más extenso que el viejo, y el mercado de uno de ellos es cada día aún mayor.
Los países que poseen las colonias de América, y que comercian directamente con las Indias Orientales, disfrutan, en verdad, de toda la pompa y esplendor de este gran comercio. Otros países, sin embargo, a pesar de todas las restricciones odiosas con las que se pretende excluirlos, disfrutan frecuentemente de una mayor proporción del beneficio real del mismo. Las colonias de España y Portugal, por ejemplo, dan un estímulo más real a la industria de otros países que a la de España y Portugal. * Solo en el artículo de la ropa blanca