De los diferentes empleos de los capitales
Aunque todos los capitales están destinados al mantenimiento del trabajo productivo únicamente, sin embargo, la cantidad de ese trabajo que capitales iguales son capaces de poner en movimiento varía enormemente según la diversidad de su empleo; como varía asimismo el valor que dicho empleo añade al producto anual del suelo y del trabajo del país.
Un capital puede emplearse de cuatro maneras diferentes: o bien, primero, en la adquisición del producto bruto requerido anualmente para el uso y consumo de la sociedad; o bien, segundo, en la manufactura y preparación de dicho producto bruto para su uso y consumo inmediatos; o bien, tercero, en el transporte del producto, ya sea bruto o manufacturado, desde los lugares donde abunda hasta aquellos donde se necesita; o bien, por último, en la división de porciones particulares de cualquiera de ellos en parcelas tan pequeñas como lo requieran las demandas ocasionales de quienes los necesitan. De la primera manera se emplean los capitales de todos aquellos que emprenden la mejora o el cultivo de tierras, minas o pesquerías; de la segunda, los de todos los maestros fabricantes; de la tercera, los de todos los comerciantes al por mayor; y de la cuarta, los de todos los detallistas.