El orgullo del hombre hace que le encante dominar, y nada lo mortifica tanto como verse obligado a descender a persuadir a sus inferiores.
Siempre que la ley lo permite, y la naturaleza de la obra puede costearlo, por lo tanto, por lo general preferirá el servicio de los esclavos al de los hombres libres.
- El cultivo de la azúcar y el tabaco puede sufragar el gasto de la explotación mediante esclavos.
- La producción de grano, al parecer, en los tiempos actuales, no puede hacerlo.
En las colonias inglesas, cuyo producto principal es el grano, la gran mayor parte del trabajo es realizada por hombres libres.
La reciente resolución de los cuáqueros en Pensilvania de poner en libertad a todos sus esclavos negros puede convencernos de que su número no puede ser muy grande. Si hubieran constituido una parte considerable de su propiedad, jamás se habría podido acordar una resolución semejante.
En nuestras colonias azucareras, por el contrario, todo el trabajo es realizado por esclavos, y en nuestras colonias tabaqueras una parte muy considerable del mismo. Las ganancias de una plantación de azúcar en cualquiera de nuestras colonias de las Indias Occidentales son por lo general mucho mayores que las de cualquier otro cultivo conocido, ya sea en Europa o en América: y las ganancias de una plantación de tabaco, aunque inferiores a las del azúcar, son superiores a las del grano, tal como ya se ha observado.
Ambas pueden sufragar el gasto de la explotación mediante esclavos, pero el azúcar puede costearlo aún mejor que el tabaco. En consecuencia, el número de negros, en proporción al de blancos, es mucho mayor en nuestras colonias azucareras que en nuestras colonias tabaqueras.